Acúa rápido:
Casi toda la gente piensa que su mascota perdida regresará cuando esté lista para hacerlo. Esto generalmente no sucede.
Cuanto más pronto empieces a buscar, mayor posibilidad de que encuentras a tu mascotita.
Coloca carnada:
Sal a la calle y abre una lara de comida de gatos olorosa; golpea el plato donde pongas la comida para hacer mucho ruido. Tu mascota vendrá por la comida. La olorosa de gatos sirve, efectivamente, también para perros.
Busca cerca de tu casa:
En todos los rincones y lugares, por más absurdos que pareciesen.
Llama a tu mascota y presta atención en el maullido o ladrido que escuches.
No te rindas:
Coloca letreros de "se busca" a prueba de agua en los postes cerca del lugar donde se perdió y pídele a los comerciantes de tu zona si puedes colocar algunos en la vidriera de su negocio.
lunes, 29 de septiembre de 2008
Caminito de la escuela...
Envidias a los animales salvajes porque crees que ellos no tienen que soportar largas lecciones ni maestros impacientes? Pues... No es tan así, aquí te brindo una historia de un grupo de orcas que, literalmente, fué a la escuela :
En el acuario de Marineland, Toronto (Canadá), una orca descubrió la forma ideal de cazar gaviotas. Primero escupió algunos de los peces que le daba su entrenador. Luego se sumergió y esperó muy quietecita. Cuando las gaviotas bajaron a comer esa comida fácil que flotaba en el acuario, la orca saltó, abrió la boca... Y se dió un almuerzo emplumado!
Lo más genial fué que, a los pocos meses, las demás orcas del grupo aprendieron la lección. Hasta una tierna orca bebé (que seguía tomando leche materna para alimentarse) Pescó una gaviota por el puro gusto de demostrarle a mamá que sabía como hacerlo. Que tal, eh?
Camila 29 / 09 / 08
En el acuario de Marineland, Toronto (Canadá), una orca descubrió la forma ideal de cazar gaviotas. Primero escupió algunos de los peces que le daba su entrenador. Luego se sumergió y esperó muy quietecita. Cuando las gaviotas bajaron a comer esa comida fácil que flotaba en el acuario, la orca saltó, abrió la boca... Y se dió un almuerzo emplumado!
Lo más genial fué que, a los pocos meses, las demás orcas del grupo aprendieron la lección. Hasta una tierna orca bebé (que seguía tomando leche materna para alimentarse) Pescó una gaviota por el puro gusto de demostrarle a mamá que sabía como hacerlo. Que tal, eh?
Camila 29 / 09 / 08
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
